miércoles, 30 de septiembre de 2026

No estamos enfadadas. Estamos cansadas.


Hay un momento en que una mujer deja de saber exactamente de qué está enfadada.

Porque no es una sola cosa.

No es el plato que alguien dejó sobre la mesa.

No es que haya que recordar otra vez lo que falta.

No es tener que preguntar quién ha comido, quién no, qué necesita cada uno.

No es preparar la comida, recoger, organizar la casa, atender a los animales, acordarse de una cita, resolver un imprevisto o llegar corriendo a todo.


Es la suma.


Es terminar de cocinar y, aun entonces, no haber terminado.

Porque después te sientas a la mesa y sigues trabajando.

Miras.

¿Están comiendo?

¿Les ha gustado?

¿Están a gusto?

¿Necesitan algo?

¿Hay suficiente?

¿Falta pan?

¿Falta agua?


Y de pronto una voz dentro de ti dice:

Deja de vigilarlos.

Que se espabilen.


Y casi sorprende descubrir que puedes hacerlo.

Que los demás pueden servirse agua.

Pueden decir que necesitan algo.

Pueden resolver.

Pueden responsabilizarse de sí mismos.


Pero llevamos tanto tiempo anticipándonos que a veces seguimos cuidando incluso cuando nadie nos lo ha pedido.

Y a veces nadie lo pide porque se ha acostumbrado a que alguien ya esté pendiente.

A que alguien lo vea.

Lo recuerde.

Lo prepare.

Lo resuelva.

Y eso también cansa.


Cansa ser la memoria de la casa.

Cansa ser quien ve lo que falta antes de que falte.

Cansa organizar, prever, recordar, sostener y después escuchar que «tampoco es para tanto».


Porque muchas veces lo agotador no es hacer una cosa.

Es tenerlas todas abiertas en la cabeza al mismo tiempo.


Y entonces un día contestamos mal.

Nos irritamos.

Decimos «ya está bien».

Y parece que el problema es nuestro carácter.


Que estamos susceptibles.

Que exageramos.

Que estamos de mal humor.


Pero quizá habría que hacer otra pregunta:

¿Cuánto tiempo lleva esa mujer cansada?


Porque puede que no esté enfadada por el vaso que quedó encima de la mesa.

Puede que esté cansada de ser quien ve el vaso.

De ser quien sabe dónde guardarlo.

De ser quien piensa que debería recogerlo.

De ser quien finalmente se levanta y lo recoge mientras los demás ni siquiera han advertido que estaba allí.


Y no, tampoco se trata de dejar de cuidar.

Yo quiero cuidar.

Hay amor en muchas de las cosas que hago por quienes quiero. No quiero convertirme en alguien indiferente para sentirme libre.

Lo que ya no quiero es que cuidar signifique desaparecer yo.


Quiero poder preparar una comida con amor y después sentarme a comerla.

Y si los demás terminan antes que yo, que esperen.

Quiero terminar mi plato caliente.

Quiero participar de la conversación.

Quiero ser también una de las personas invitadas a disfrutar de esa mesa, aunque la mesa esté en mi propia casa.


Sin vigilar.

Sin comprobar.

Sin anticiparme.

Sin sentir que el bienestar de todos los que están alrededor continúa siendo responsabilidad mía.


Quizá una parte de aprender a cuidarme sea precisamente esta:

Terminar una tarea y aceptar que ha terminado.


Sentarme.

Comer.

Disfrutar.


Y permitir que los demás también sean adultos capaces de mirar, preguntar, levantarse, servirse, recoger y resolver.


Porque tampoco quiero llegar al final del día habiéndome gastado entera.


Quiero que todavía quede algo de mí para mí.


Un rato para leer.

Para pensar.

Para reírme.

Para jugar.

Para repasar el día.

O simplemente para no hacer nada.


Estar cansada después de un día vivido es una cosa.


Sentir que no queda nada de mí cuando el día termina es otra.


Y quizá ese sea también un límite que necesitamos aprender a reconocer.


Porque no necesitamos que alguien venga a decirnos que controlemos nuestro carácter.


A veces necesitamos algo muchísimo más sencillo:


Que alguien más vea el vaso.

Que alguien más piense en la comida.

Que alguien más pregunte:

«¿Tú estás bien? ¿Necesitas algo?»


No estamos enfadadas.


Estamos cansadas.


Y quizá ha llegado el momento de dejar de demostrar cuánto somos capaces de sostener…


y empezar a preguntarnos cuánto de todo eso realmente nos corresponde sostener.



lunes, 21 de septiembre de 2026

EQUINOCCIO · EL PUNTO DE EQUILIBRIO

Hoy es 21 de septiembre.

Y durante horas, sin estar siquiera pendiente de la fecha, el 21 ha ido apareciendo ante mí una y otra vez.

21. 21. 21.

Como si algo me estuviera dando pequeños toquecitos en el hombro:

«Eh, Zulay… hoy es 21.»

Y yo, mientras tanto, estaba simplemente viviendo el día. Despacio, además. Tan metida en él que ni siquiera había reparado en que había llegado el equinoccio y que estaba a punto de dejar pasar otro sabbat sin celebrarlo.

Hasta que un recuerdo de hace seis años me devolvió una oración de equinoccio que entonces quise compartir.

Y, de pronto, todo pareció encontrarse en el mismo punto.

Porque hoy no quiero hablar solamente del equilibrio entre el día y la noche.

Quiero hablar de ese lugar en el que los opuestos dejan de luchar entre sí.

De la luz y la oscuridad.
Del calor y el frío.
De lo femenino y lo masculino.
De hacer y recibir.
De expandirnos y recogernos.
De sostener y dejarnos sostener.

Hoy, por momentos, cerré la sombrilla simplemente para sentir el sol sobre mi piel.

Quería sentir esos pequeños rayos, ese calorcito agradable que no quemaba, que no molestaba. Un calor que parecía acogerme.

Y pensé que quizá el equilibrio se parece mucho a eso.

No es vivir siempre en la luz.
Ni permanecer siempre en la oscuridad.
No es elegir una parte de nosotras y rechazar la otra.

Es encontrar ese instante en el que podemos habitar ambas.

Donde ninguna necesita imponerse.
Donde el cuerpo afloja y simplemente dice:

Aquí estoy bien.

En este equinoccio honro mi propia cosecha.

Lo que ha florecido y lo que no.
Lo que termina y lo que comienza a recogerse hacia dentro.

Honro mi energía cuando avanza y cuando necesita descansar. Mi luz y mi sombra. Lo femenino y lo masculino que habitan en mí.

Honro también aquello que todavía no comprendo, los ciclos que se cierran y los que comienzan sin que yo me dé cuenta, hasta que algo —un número, un recuerdo, un rayo de sol sobre la piel— me invita a prestar atención.

Y agradezco este pequeño instante de equilibrio.

Ese punto en el que no hace demasiado frío ni demasiado calor. En el que la luz no deslumbra y la oscuridad no pesa. En el que no necesito correr hacia ninguna parte.

Ese instante en el que, sencillamente, se está a gusto.

Porque también yo estoy siempre cambiando y, de algún modo, sigo siendo la misma.

Feliz Equinoccio. Feliz Mabon. 🍂☀️🌙

Que encontremos dentro de nosotras ese lugar en el que la luz y la oscuridad puedan sentarse juntas, sin luchar, y simplemente ser.

Con Amor y Verdad
Zulay 💚 

sábado, 12 de septiembre de 2026

🇻🇪 La Madre que habló su lengua

Hoy Rafa, mi esposo, me enseñó una publicación sobre la celebración de la coronación de Nuestra Señora de Coromoto y me dijo:


—Mira, una virgen indígena que no es indígena.


Me hizo gracia.


Y mi respuesta fue casi inmediata:


—Bueno… vamos a refrescar la historia.


Porque desde niña conozco la historia de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela. Sin embargo, hay relatos que conocemos durante años y que, en determinado momento de nuestra vida, volvemos a escuchar de una manera diferente.


Y, esta vez, me he detenido en un aspecto que quizá antes no había contemplado con tanta profundidad.


La tradición cuenta que, hacia 1651, una mujer bellísima, con un Niño en brazos, se manifestó junto a una quebrada ante el cacique Coromoto y su esposa.


Se encontraban en territorio indígena.


Y aquella Mujer no les habló en castellano.


Les habló en su propia lengua.


Más tarde vendrían el encuentro con los españoles, el bautismo de parte de su pueblo y también la resistencia de Coromoto.


Esta historia se desarrolla en pleno siglo XVII, por lo que no podemos desvincularla de la colonización, de la evangelización de los pueblos originarios ni de todo lo que estos procesos significaron para quienes ya habitaban aquella tierra.


Y, aun así, hay una imagen que hoy permanece especialmente presente en mí:


María fue hacia él.


No se apareció primero ante un sacerdote.

Ni ante un gobernador.

Ni dentro de una iglesia.


La tradición la sitúa junto al agua, en territorio indígena, hablando la lengua de quienes allí vivían.


Y cuando Coromoto se resistió y quiso regresar al monte, la historia cuenta que Ella volvió a buscarlo.


Hasta entrar en su bohío.


El 8 de septiembre de 1652, cuando el cacique intentó sujetarla con sus manos, la aparición desapareció.


En la palma de su mano quedó una diminuta imagen de María con Jesús.


Apenas unos centímetros.


La pequeña reliquia que todavía se conserva en Venezuela.


Quizá por eso hoy no puedo contemplar esta historia únicamente como la de «la Virgen que vino a convertir a los indígenas».


También veo el encuentro —difícil, complejo y profundamente marcado por la historia— entre dos mundos.


Veo resistencia.


Veo territorio.


Veo agua.


Veo a una Madre con un Niño en brazos.


Y veo a lo Sagrado Femenino realizando algo que, para mí, encierra una enseñanza profunda:


«Antes de pedir al otro que comprenda tu lenguaje, acércate tú y habla el suyo.»


Así que sí, Rafa: una Virgen indígena que no es indígena. 😉


O quizá una advocación profundamente vinculada a los pueblos originarios de Venezuela, precisamente porque la historia comienza con Ella entrando en su territorio y hablando su lengua.


Hoy vuelvo a mirar a la Virgen de Coromoto con mis ojos de mujer adulta, venezolana, doula y Moon Mother.


Y la historia que conocía desde niña me revela algo nuevo.


Quizá las historias sagradas también hacen eso.


Nos esperan.


Y cuando regresamos a ellas años después, somos nosotras quienes hemos cambiado. 🌿



Nuestra Señora de Coromoto, Madre y patrona de Venezuela. 🇻🇪

jueves, 7 de marzo de 2024

Escuchala por favor


Estando en la cocina, me hice corte tonto preparando la comida, no estaba centrada en lo que estaba haciendo, estaba pensando en mi vida y muchas otras que vivo, pedí ayuda para curarme y segui con mis tareas, no obstante estaba sin estar, mi ser viajaba a otras vidas, mi corazón estaba con otras mujeres, mi pensamiento en sus vidas y así me movía monotonamente, realizando cada acción sin tomar consciencia de lo que hacía, y me quemé ¡ay! Y segui con mis tareas, salí corriendo de casa, tenía muchos recados que realizar y conmigo en mis pensamientos iban todas esas mujeres con las que he compartido vivencias, ¿te has fijado que no me curé la quemadura? Resulta que ni me acordaba de ella, iba tan absorta en mis pensamientos y responsabilidades que me olvidé de mí, la curé tarde, cuando regresé por la noche y fue entonces cuando me dolió y hasta me di cuenta de que no había comido, ni tenido ningun cuidado de mi misma ese día y así segui durante unos días hasta ayer, que volví un poco a mi ritmo y reconocerme que si no me cuido yo,,no podré estar para nadie, que mi prioridad soy yo y si soy amable conmigo misma podré serlo con todas las personas que conozco.

Entonces acudí a urgència del ambulatorio, se me había abierto la herida de la mano y me dolía, pedí ver a la enfermera para que me orientará y me dijera si la quemadura estaba curando bien, por alguna razón me pasaron con una medica joven, que al escuchar que hacía días me había quemado no hizo más que hablarme de malas maneras y recriminarme por acudir allí y por no tener cuidado de que la herida se infectara, no escucho nada, ni preguntó nada, descargó toda su frustración sobre mi y me fui, venía caminando mirandome la herida, distraída, casi paso con el senaforo en rojo y en otro paso me golpee con un coche, quizá debía haber acudido el primer día o el siguiente, o quizá haber esperado hasta hoy, venía con hambre, otra vez no había comido, menis nal me encontré con una mujer mayir que a veces se despista, la acompañé y ella me acompañó a casa, al llegar a casa me distraje con otras tareas, me olvidé de comer y de curarme la herida, mal dormi con molestias, picores y dolor, me desperté triste y llorona... Y ahora te cuento:

Resulta que Ana fue al médico porque se sentía cansada, entre atender la casa, el marido y los hijos no da más de si, su marido regresa bebido , la maltrata física y mentalmente, su hijo repite las acciones de su padre, y Ana eso no lo cuenta al médico, pero ni la ve, ni la escucha (la excusa que nos damos es que es un hombre mayor y no sabe ser persona) a Ana no la escucharon y Ana se fue caminando a casa, con su hija pequeña de 2 años en brazos decidió tirarse a las vías del tren...

Belén tiene tres hijos, su marido es policía, repetidamente va a su médico con migrañas, le da recetas y le dice que se relaje ¿Como y cuando? Belen es inmigrante, está sola, está casada pero es madre sola, su esposo nunca está y mejor porque cuando está descarga su frustración en ella y sus hijos. Belen se cansó de sufrir, le dio un somnífero de los suyos a sus hijos, los mezcló con la comida, los ducho, los acostó y una vez dormidos los asfixio con la almohada y acto seguido se tomó ella todas las cajas que tenia por casa y se durmió en la bañera.

Carmen, es demasiado mayor para dejarlo ahora, cada uno vive en su espacio, cada uno hace su vida, al menos ahora no tiene fuerzas para pegarle pero su depresión y sus dolores van en aumento y nunca nadie le ha prestado atención, sus sobrinos dicen que son achaques de vieja, su enfermera que ponga de su parte, su médico solo le da recetas...

Diana, es enfermera, mujer alegre y llena de amabilidad, solo quien le creemos sabemos que tuvo que cambiar de centro laboral, nadie cree que su esposo un respetado medico sea un monstruo manipulador que controlaba cada paso que daba y la sometía como hiciese falta; ahora es feliz, sale a correr todos los días, no obstante vive con la angustia de que él no repete la orden de alejamiento.

Elena, es madre soltera, no tiene familia, ni red de apoyo, acude al medico preocupada, no descansa, está reventada de cansancio, la medica le dice que lo unico que puede hacer es deribarla al psicologo que la llamara dentro de 6 meses y que tome unas pastillas incopatibles con la lactància; Diana no toma las pastillas, sigue sin saber que hacer ni con quien hablar, su sueldo le da para sobrevivir y se aferra a la lactància por amor y porque es más barato, siempre y cuando ella pueda comer...

Felicia, acudio al ambulatorio, deseaba una pildora del dia después, había sido violada por su esposo, ya tiene 5 hijos y con 30 años no quiere ninguno más, recibió muchas críticas, pero tuvo suerte, ese día había una persona que lo escuchó todo, hablo con otra compañera y ella con quien fue necesario, la acompañaron, juntaron dinero entre varias y compraron la pildora y un metodo anticonceptivo invisible... Felicia ya no tendrá más hijos, pero, ahora vive con ella otra mujer más joven que tambien es la esposa de su marido, el consuelo de ser la primera esposa no es ningun consuelo.

Gabriela, quiere ser madre, es difícil para ella mantener el embarazo, la tratan con paternalismo, es joven y ya ha pasado por cuatro perdidas a sus 28 años, no ha vivido ningun duelo, porque le dicen que es joven, que ya vendrá el bueno, que no llore por tonterías, que no es nada...

Helena, mujer exitosa, investigadora científica, madre que trabaja fuera de casa, con un amante esposo que la apoya en todo, sufre acoso laboral, no dice nada porque tiene miedo a perder todo lo que ha logrado hasta ahora, su cuerpo grita con dolores que nadie escucha.

Mujeres que lloran una perdida, mujeres que estan solas estando rodeadas de personas, dolores en el cuerpo que son reflejo del alma.

¿Cuantas veces has tenido ante ti a alguien apesadumbrado y no lo haz visto? ¿Sabías que la mayoría de malestares y dolores son emocionales? ¿Sabías que muchos suicidios y asesinatos se pueden detener si escuchas con atención?

Hoy me dirijo al personal sanitario, presta atención,  se amable, mira, observa por favor, si te sientes sobrepasada/do detente y respira, luego continua con tu labor, estas tratando con personas no con muebles.

A todos aquellos que siempren escuchan y estan atentos, ¡GRACIAS!

Zulay 💚✨️✨️✨️

jueves, 15 de septiembre de 2016

La búsqueda

La experiencia de la vida esta llena de mensajes, señales, codigos, etc... los cuáles nos hacen viajar a un mundo de cuestionamientos que nos llevan a esa "busqueda" y ese mundo es creado nada más ni menos que por nosotros mismos.

Como creamos dudas, tambien creamos certezas y la duda, solo lleva al temor, a la incertidumbre, por que la gran mayoria de las veces, en esta vida terrenal, lo que no es conocido se transforma en un manto de dudas las que causan estos miedos sin motivos, miedos creados solo por la impaciencia, creados para ver la paja en el ojo ajeno y asi no ver la gran viga de nuestros ojos.

No podemos trabajar en el ego del otro, no podemos trabajar en la ira, la tolerancia, la paciencia, etc, del otro...
¿Quién te conoce mejor? solo tú ¡es hora de que recuerdes esto! ¡que recuerdes quien eres, por que estas acá! No es algo dificil ni imposible.
Se certero en tu trabajo con tu ser, se implacable en tu vida de amor, de tú siguiendo tu corazón es el mejor de los caminos.

Que te diviertas!!! Feliz camino!!!!

❤❤❤❤❤❤❤

viernes, 2 de septiembre de 2016

Empezar de Nuevo

Buenos días, feliz inicio!!!! Si, ya se que es Viernes y que es 2, pero siento la energía del comienzo, aquí y ahora en este momento presente.

Estamos viviendo días con una energía potente, estamos renovándonos en cada instante desde nuestro camino interno, es como si estuviésemos pasando por una primavera interior como si ahora antes de viajar hacia el invierno estuviésemos despertando de él.

Quizá sea la energía que nos ha dejado el “matrimonio sagrado” de ayer, ese Eclipse Solar que todos pudimos sentir y vivir desde días antes, quizá aún la influencia de la Luna Nueva, con su clara invitación a la renovación.

Esta etapa estelar ha sido intensa en todos los sentidos, nos hemos conectado con nuestras sombras, nuestros desafíos; descubriendo nuestro potencial, despertando nuestra energía de creadores, dando rienda suelta a nuestra creatividad (centrémonos en esta última palabra, veamos parte de lo que nos dice)

¡Creatividad! Crea-tu-vida ¿verdad que es maravillosa?

Quizá por ello nos sentimos eufóricos por empezar de nuevo, por aprender, por hacer, por CREAR, crear nuevas vivencias, nuevos espacios, nuevos pensamientos, nuevas actitudes ¡Ahora es el momento!

Estamos acompañados por el amor maternal que nos empuja a salir de nuestra zona de confort, a saltar a la piscina y permitirnos VIVIR con la plena conciencia de que somos quiénes queremos ser, de qué estamos donde debemos estar, de qué hacemos lo que debemos hacer.

No existen pesares, ni lamentos, no existen ¿y si hubiera hecho otra cosa? sólo existe el presente, sólo existe la oportunidad de empezar de nuevo, como cuando éramos niños y nos equivocabamos o nos dábamos cuenta de que algo no nos gustaba ¿lo recuerdas? Es el momento de recordar, conectar tu niño interior y de hacer lo que quieres hacer sin miedos, de aprender lo que quieres aprender, de despertar y salir a comerte el mundo, de volver a jugar y disfrutar de la vida.

Recuerda, estás donde debes estár, eres quién planeaste ser, vives para aprender ¡eres un maravilloso ser de luz, pasando por una experiencia bioquímica de crecimiento y evolución!

Feliz y Bendecido viaje, que disfrutes mucho de tu camino al encuentro de tu propia fortaleza.

Con Amor
Zulay Quintero Reales

lunes, 11 de julio de 2016

Bienvenido Lunes

Buenos días, ya es lunes!!!!! Me encantan los Lunes 😊 es un nuevo día, es una nueva oportunidad, es el día que probamos nuestra valía ☺ no obstante, reconozco que a muchos no les gusta,  ya que, con el viene un síndrome de malestar que se acaba cuando el sol se oculta, conocido como el "Síndrome del lunes", cuyas características son la fatiga, enojo, incomodidad física y mental... Nada que no se pueda arreglar con una buena actitud y una sonrisa 😉

Algunos especialistas dicen, que el hecho de enfrentar el comienzo de la semana implica una carga emocional importante ya que, el lunes nos recuerda que volvemos a la rutina,  dejamos a un lado nuestra libertad de opción y acción ¡Hmmm! ¿Que pasa entonces si libramos el lunes? Sería interesante que meditemos en ello.

Encontré unos datos sobre los supuestos "problemas" que supuestamente llegan el lunes, ¡vamos a darle la vuelta! 😈😈

1.- 《En promedio, la gente no empieza a sonreír un lunes hasta las 11:16 AM. 》Si a ti te ocurre esto, sería bueno que encontrases la manera de motivarte, hay videos y frases muy buenas, para solo tu voluntad puede hacer la diferencia 😉

2.- 《Un lunes sólo lograrás hacer de 3-5 horas de trabajo productivo》Buenooo y que más da!!! 3-5 horas que has hecho algo bien ;) seguro que el resto has estado haciendo cosas que te hacen feliz a ti 😜

3.- 《Tienes 50 por ciento de posibilidades de llegar tarde al trabajo los lunes》No tiene porque ser así, si el domingo, te acuestas agradecido(a) por todo lo vívido y te levantas sonriendo porque tienes una nueva oportunidad de hacer las cosas mejor ¡Seguro que llegas a tiempo!

4.- 《Las personas entre 46-52 años pasarán más de 12 minutos quejándose cada lunes》 Hmmm practicando para cuando seas abuelo(a)? ¿Qué tal si te miras al espejo y ves la maravillosa persona que eres?!!! Cuando descubres la belleza en ti, ves tu entorno de una forma diferente 😉

5.- 《Los lunes ocurren la mayor cantidad de infartos》😐 ¿será el estrés? ¿la insatisfacción quizás? Para lo primero respirar y ser agradecido(a); para lo segundo, por favor, ama lo que haces y hazlo con amor 😊💓

6.- 《El primer día de la semana acoge el mayor número de accidentes viales》Pues atentas bellas personitas!!! Puede ser por falta de atención, porque no has dormido bien, porque trasladas tu desánimo, etc etc etc. Pon música que te guste y motive, práctica la empatia, se asertiva y maravillate con el tiempo que te regalan los semáforos para respirar y sonreír 😉

7.- 《Es el día en el que se piden más justificantes médicos para no ir a trabajar》¡Ay ay ay ay! ¡No pierdas tu precioso tiempo en la cola del médico! Si sufres de *lunitis aguda* o *lunofobia* (seguro que estas palabras no existen pero tu ya te estás riendo 😉) Lo mejor es enfrentarte al Lunes con un cambio de actitud 😊

8.- 《Uno de cada cuatro accidentes laborales ocurre en lunes》 Aquí os recomiendo vivir aquí y ahora, tomar conciencia, amar lo que haces y seguro no habrá nungun percance 😉

9.- 《Los lunes arrancan las dietas》¿Para qué vas a torturarte? Si te empeñas en hacer dieta empieza el viernes 😂😂😂 o el miércoles ¿que más da el día? Lo mejor que se puede hacer es plantearse comer sano, preparar su propia comida y dusfrutarla, Comer Con Conciencia 😉

10.- 《Para suicidarse, no hay nada como el lunes》Que forma de desperdiciar el día!!!  Si sientes que has perdido las ganas de vivir, que el mundo es un agujero negro, que ya nadie te echará en falta permiteme decirte que te equivocas, ¡Eres un ser UNICO que forma parte de un todo maravilloso! Comunicate, habla con tu mejor amigo ¡es un buen momento para ponerte en contacto con Dios! Ora, medita ¡Re-descubre la luz que ahí en ti y brilla!!!

11.- 《El lunes provoca que no se pueda dormir bien el domingo》Juas!!! Apaga la tele antes, da un paseo al anochecer, dile a tu familia que la amas y antes de dormir agradece cada cosa que tienes, analiza lo esencial de tu día y agradecelo, ¡programa tu felicidad! Ya verás que duermes como un bebé que se sabe amado 😊💖

En resumen, recuerda vivir cada día como lo que es ¡Un regalo! Por eso se llama presente 😊
Ten buena disposición de ánimo, solo tú eres responsable de tu felicidad 😊 Recuerda sonreír con cada célula de tu cuerpo, eleva tu vibración 😉

Qué tengas un FELIZ y Bendecido Lunes 😊💖💓