Entonces acudí a urgència del ambulatorio, se me había abierto la herida de la mano y me dolía, pedí ver a la enfermera para que me orientará y me dijera si la quemadura estaba curando bien, por alguna razón me pasaron con una medica joven, que al escuchar que hacía días me había quemado no hizo más que hablarme de malas maneras y recriminarme por acudir allí y por no tener cuidado de que la herida se infectara, no escucho nada, ni preguntó nada, descargó toda su frustración sobre mi y me fui, venía caminando mirandome la herida, distraída, casi paso con el senaforo en rojo y en otro paso me golpee con un coche, quizá debía haber acudido el primer día o el siguiente, o quizá haber esperado hasta hoy, venía con hambre, otra vez no había comido, menis nal me encontré con una mujer mayir que a veces se despista, la acompañé y ella me acompañó a casa, al llegar a casa me distraje con otras tareas, me olvidé de comer y de curarme la herida, mal dormi con molestias, picores y dolor, me desperté triste y llorona... Y ahora te cuento:
Resulta que Ana fue al médico porque se sentía cansada, entre atender la casa, el marido y los hijos no da más de si, su marido regresa bebido , la maltrata física y mentalmente, su hijo repite las acciones de su padre, y Ana eso no lo cuenta al médico, pero ni la ve, ni la escucha (la excusa que nos damos es que es un hombre mayor y no sabe ser persona) a Ana no la escucharon y Ana se fue caminando a casa, con su hija pequeña de 2 años en brazos decidió tirarse a las vías del tren...
Belén tiene tres hijos, su marido es policía, repetidamente va a su médico con migrañas, le da recetas y le dice que se relaje ¿Como y cuando? Belen es inmigrante, está sola, está casada pero es madre sola, su esposo nunca está y mejor porque cuando está descarga su frustración en ella y sus hijos. Belen se cansó de sufrir, le dio un somnífero de los suyos a sus hijos, los mezcló con la comida, los ducho, los acostó y una vez dormidos los asfixio con la almohada y acto seguido se tomó ella todas las cajas que tenia por casa y se durmió en la bañera.
Carmen, es demasiado mayor para dejarlo ahora, cada uno vive en su espacio, cada uno hace su vida, al menos ahora no tiene fuerzas para pegarle pero su depresión y sus dolores van en aumento y nunca nadie le ha prestado atención, sus sobrinos dicen que son achaques de vieja, su enfermera que ponga de su parte, su médico solo le da recetas...
Diana, es enfermera, mujer alegre y llena de amabilidad, solo quien le creemos sabemos que tuvo que cambiar de centro laboral, nadie cree que su esposo un respetado medico sea un monstruo manipulador que controlaba cada paso que daba y la sometía como hiciese falta; ahora es feliz, sale a correr todos los días, no obstante vive con la angustia de que él no repete la orden de alejamiento.
Elena, es madre soltera, no tiene familia, ni red de apoyo, acude al medico preocupada, no descansa, está reventada de cansancio, la medica le dice que lo unico que puede hacer es deribarla al psicologo que la llamara dentro de 6 meses y que tome unas pastillas incopatibles con la lactància; Diana no toma las pastillas, sigue sin saber que hacer ni con quien hablar, su sueldo le da para sobrevivir y se aferra a la lactància por amor y porque es más barato, siempre y cuando ella pueda comer...
Felicia, acudio al ambulatorio, deseaba una pildora del dia después, había sido violada por su esposo, ya tiene 5 hijos y con 30 años no quiere ninguno más, recibió muchas críticas, pero tuvo suerte, ese día había una persona que lo escuchó todo, hablo con otra compañera y ella con quien fue necesario, la acompañaron, juntaron dinero entre varias y compraron la pildora y un metodo anticonceptivo invisible... Felicia ya no tendrá más hijos, pero, ahora vive con ella otra mujer más joven que tambien es la esposa de su marido, el consuelo de ser la primera esposa no es ningun consuelo.
Gabriela, quiere ser madre, es difícil para ella mantener el embarazo, la tratan con paternalismo, es joven y ya ha pasado por cuatro perdidas a sus 28 años, no ha vivido ningun duelo, porque le dicen que es joven, que ya vendrá el bueno, que no llore por tonterías, que no es nada...
Helena, mujer exitosa, investigadora científica, madre que trabaja fuera de casa, con un amante esposo que la apoya en todo, sufre acoso laboral, no dice nada porque tiene miedo a perder todo lo que ha logrado hasta ahora, su cuerpo grita con dolores que nadie escucha.
Mujeres que lloran una perdida, mujeres que estan solas estando rodeadas de personas, dolores en el cuerpo que son reflejo del alma.
¿Cuantas veces has tenido ante ti a alguien apesadumbrado y no lo haz visto? ¿Sabías que la mayoría de malestares y dolores son emocionales? ¿Sabías que muchos suicidios y asesinatos se pueden detener si escuchas con atención?
Hoy me dirijo al personal sanitario, presta atención, se amable, mira, observa por favor, si te sientes sobrepasada/do detente y respira, luego continua con tu labor, estas tratando con personas no con muebles.
A todos aquellos que siempren escuchan y estan atentos, ¡GRACIAS!
Zulay 💚✨️✨️✨️